Sonreír



Debo admitir que da cierto vértigo todo esto.
Pero a la vez una calma que te hiela la piel.
Nada que estar contigo no solucione.
Nada que ver el cielo y respirar profundo no arregle.
A la tormenta que se avecina, qué importa,
tengo las botas bien puestas y las ganas de sonreír.

Llevo en mi bolsillo tantas cartas que quisiera escribir,
llevo en los labios tantas palabras que prefiero no decir,
suenan mejor cuando te miro a los ojos y olvido lo que no
es ser feliz.
Decías que nunca te sorprendían y siempre esperabas lo inesperado.

Debo admitir que no me agradaban mucho las sopresas... hasta ahora. 

(:

3 comentarios:

Hache dijo...

:)

vɐℓenтιna dijo...

algo nuevo? :) n i c e

Mila dijo...

Algo que pasa pasa jaja, la felicidad (: