Llegar a un momento en que el cansancio es tal, que las ganas de llorar se evaporan. Ay de corazones soñadores, del vicio de la imaginación y la ilusión imposible. De la dualidad del abstracto, de aquello que en cada latido parece más fuerte, de la certeza que al despertar, aun con los ojos abiertos, nada podrá evitar al tiempo. A la conciencia de los desastres atraídos por la nube negra sobre nuestros hombros, un suspiro lastimero y la cabeza gacha. Arrastrar los pies y mirar hacia el abismo de la vida, comprender sin querer, tan siquiera simular que hay que entender. Inyectarme algo de música para olvidar el dolor, o sentir aun más, llegar al punto catártico de la soledad y su extensión hacia la superación.
Deseando la lluvia, odiando el pólen y el algodón de los árboles.
Puede llover en mí, puede florecer el mundo mañana... o al día siguiente... o después.

3 comentarios:
milaaaaaaaaaaa te sigoo!!
lindo tu blogggg
besis
para nosotros los soñadores, llueve cuando queremos.
:)
salu2 mila.
Conozco ese Cansancio.
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